Por otro lado, me dieron la opción de triturarlo todo, y volver a compactarlo. La última opción era, si los trocitos eran grandecitos, compactarlo todo, pero dejando que se vieran estos trocitos, lo que quedaría tipo mosaico.
Al final me he decidido por unir las dos últimas opciones: los trocitos no eran muy grandes, por lo que me resultaba imposible dejarlo en formato mosaico, y me daba penilla romper los trocillos grandes. Así que esta tarde, he tenido un ratito, que he aprovechado para arreglar mis Bronzingold (ya los echaba de menos).
La forma de compactarlos, muchas los sabréis. En resumen, los pasos son:
1) Triturar todos los trocitos, hasta que queden en forma de polvo.
2) Añadir poco a poco alcohol (en algunos sitios vienen las cantidades, pero hay gente que lo hace a ojo; yo he optado por esta última opción).
3) Con un palillo de dientes, mezclaremos el alcohol con el polvo, de forma que todo quede impregnado.
4) A continuación ponemos papel de cocina (podéis elegir si preferís un paño u otra cosa) sobre la mezcla, y presionamos, con el fin de compactar. Para presionar, yo he usado la base del bote de alcohol, porque no tenía nada del tamaño. Se presiona varias veces, en trozos de papel secos.
5) Se deja destapado, al menos esa noche. Conviene dejar el máximo tiempo posible (1 o 2 días) para que se evapore el alcohol, y quede completamente seco.
Os muestro el resultado (siento no haber hecho foto del antes, pero imaginadla: seguro que muchas habréis sufrido este tipo de "accidentes"). La primera es sin flash, y la seguna, con. ¿Qué os parece? Es cierto que la pinta no es muy buena del todo, pero yo creo que el apaño me lo da.
Este truquillo sirve también para polvos compactos, coloretes o sombras que se os hayan roto, o bien para compactar los mismos productos, comercializados en formato polvo. En Internet podéis encontrar distintos videos en los que se explica el proceso.
Bueno, espero que este truquillo os sea útil.
A ver si mañana puedo usarlos, ¿qué resultado me darán?